24 Ver Esteban Ierardo, “Entre abejas robóticas y las picaduras de odio”, en Sociedad pantalla. Black mirror y la tecnodependencia, Continente, Buenos Aires, 2018, p. 129-137.
25 Citado en Ignacio Ramonet, El imperio de la vigilancia. Nadie está a salvo de la red global de espionaje, Clave Intelectual, Madrid, 2016, p. 16.
26 Ignacio Ramonet, op. cit., p. 67-68.
27 PRISM es el programa clandestino de vigilancia electrónica bajo la esfera de la Agencia de Seguridad Nacional de los Estados Unidos (NSA), cuyo fin es la recolección de comunicaciones de por lo menos nueve grandes compañías estadounidenses de internet. Su existencia secreta fue revelada a la opinión pública en 2013 por Snowden.
28 Ver Anthony A. Long, La filosofía helenística: estoicos, epicúreos, escépticos, Alianza, Madrid, 1997.
29 Ver Ignacio Ramonet, op. cit., p. 16-17.
30 Ibídem, p. 17.
31 Jean Guisnel, en prólogo a edición francesa del libro de Red Whitaker, Tous fliques! La vie privee sous survillance (2001) y citado en Ignacio Ramonet, op. cit., p.18.
32 Gleen Greenwald, Snowden. Sin lugar donde esconderse (2014), citado en Ignacio Ramonet, op. cit. p. 20.
33 Yuval Noah Harari, 21 lecciones para el silgo XXI, Debate, Barcelona, 2018, p. 86.
34 Paul Mozur, “El autoritarismo chino del futuro se basa en alta tecnología”, The New York times, 13 de julio de 2018, disponible en <www.nytimes.com>.
35 Ibídem.
36 El concepto de hierofanía es fundamental en los estudios de las cosmovisiones mítico-religiosas comparadas del gran historiador de las religiones Mircea Eliade. Hierofanía, de hieros, sagrado, fania, fonos, decir, más ampliamente mostrar. Hierofanías son entonces los modos por los que a los antiguos pueblos se les manifestaba lo sagrado. Estas manifestaciones eran las fuerzas naturales sacralizadas, que devienen por tanto en hierofanías, como el sol y su luz, la luna y sus fases en el cielo nocturno, el tiempo y su estructura circular: la rueda de las estaciones. El cielo era la hierofanía o manifestación de la sacralidad de todo lo que vive o viene de lo alto.
37 Mircea Eliade, Tratado de historia de las religiones, Biblioteca Era, México, 2013, p. 79.
38 Mircea Eliade, ibídem, p. 85.
39 La vigilancia debe ser sobre todos, y por todos. Destino acaso inevitable de la capacidad técnica de ver de lo que el otro hace. Situación como la que propone la novela distópica The circle, de Dave Eggers, también adaptada al cine: una empresa tecnológica ofrece cámaras portátiles que permitan hacer todo transparente y visible las 24 horas. Todo es registrado, preservado. Como parte de la legitimación de esa observación continua, un CEO propone a un público dócil que “los secretos son mentiras” y que todo debe ser compartido.
40 Ver “El gran hermano global Echelon”, en Juan Carlos Herrera Hermosilla, Breve historia del espionaje, Nowtilus, Madrid, 2012, p. 265-268.
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La nueva alquimia:
entre el clon y el robot
El homo sapiens nace. Miles de millones de veces el humano nació mediante un guión creado por un Dios, o la naturaleza.
El guión de la naturaleza: los dos sexos se compenetran íntimamente, una “pasión” del hombre crece lentamente en la tierra fértil de la mujer. El fruto, el hijo, la hija. El nuevo ser sale del vientre hacia la vida. El libreto natural para crear nueva existencia humana es un camino único, o eso parece…
Un camino único parece: la gestación y el nacimiento. Un proceso natural para la creación de un nuevo ser. Pero el humano quiere imitar a la naturaleza, o a Dios. Crear un nuevo humano por un camino artificial. La alquimia es una disciplina antigua que imaginó ese camino, y que ahora vuelve a hacerlo por otros medios, por una nueva alquimia.
Primero, la alquimia antigua. Por un lado, las combinaciones de elementos y sustancias en un horno para obtener la piedra filosofal, símbolo de sabiduría y eternidad. El laboratorio alquímico fue una continuación de la metalurgia que, mediante el fuego, empezó la transmutación de los materiales para dar con nuevos metales por fusión o trasformación41. La metalurgia del bronce, por ejemplo, o el hierro fundido descubierto por los chinos, precursor del acero y de la revolución industrial moderna.
El saber de una herrería mística fue heredado por los alquimistas. En sus talleres, estos espíritus inquietos buscaban templar “la obra”, un magnum opus: la piedra filosofal, el lapis filosofarum.
La tradición popular afirma que la obra alquímica intentaba la trasmutación de los metales innobles en los nobles, la plata y el oro. El oro filosófico era el de la piedra filosofal. Y para una interpretación más amplia, las etapas del trabajo alquímico componían un camino simbólico hacia el autoconocimiento y la sabiduría42. La vieja alquimia como vía hacia una espiritualidad a través de la experimentación y la transformación de la materia.
Pero el viejo sueño alquímico no ambicionaba sólo el oro filosófico. Su otro deseo mágico era el homúnculo, un hombre mágico. Una duplicación o clonación artificial del descendiente de Adán. El “otro camino” fuera del único camino natural posible para crear nueva vida humana. El homúnculo era la matriz del golem de la tradición cabalística y literaria. Pero también lo es del humano clonado y el androide.
La era del capital algorítmico y de la sociedad de la vigilancia del “ojo divino” también es la del tiempo de la “nueva alquimia”. Saber alquímico actual que se manifiesta por la ingeniería genética y la clonación, o por la réplica robótica androide de la apariencia humana. La era de la nueva alquimia del clon y el robot. Esto emerge, a su vez, del universo ficcional de la serie de Charlie Brooker…
El androide inspira el episodio de Black mirror “Ahora vuelvo”43. Aquí un robot antropomorfo no sólo imita la apariencia de un humano desaparecido sino también duplica o clona la conciencia de ese individuo a través de sus datos personales conservados en las redes. La “clonación alquímica” aquí es entonces robótica e informática a la vez. La clonación biológica se muta en clonación o duplicación de las conciencias en no pocos capítulos de la serie de Brooker (que incluye hasta una conciencia clonada dentro de una “conciencia