La densidad representa la frecuencia de estímulos de entrenamiento por unidad de tiempo, y permite llegar al compromiso óptimo entre la carga que supone una sesión y la obtención de su beneficio con posterioridad (supercompensación).
Complejidad
En fútbol sala existe un constante compromiso neuromuscular requerido no solo para realizar permanentes aceleraciones y desaceleraciones, sino también para acciones precisas y decisiones muy rápidas al tomar contacto con el balón. Todas ellas dependerán de las cambiantes situaciones del juego, el balón, los compañeros y los oponentes. En consecuencia, se refiere a la complejidad de todas las acciones.
Como ya comenté anteriormente, el fútbol sala es un deporte colectivo de gran complejidad debido a su interacción y entorno cambiante:
Medidas de la cancha (pista interior [pabellón cubierto], pista exterior).
Categoría de la competición.
Nivel de la competición (liga regular, fase final, Campeonato de España, Play-off de ascenso, etc.).
Condiciones técnicas, tácticas y físicas individuales de los jugadores.
Características de los rivales.
Planteamiento táctico-estratégico de cada equipo.
CARACTERÍSTICAS DE LAS ACCIONES QUE TIENEN LUGAR DURANTE EL DESARROLLO DEL JUEGO
Las principales características de las acciones que se realizan a lo largo de un partido son:
Un jugador de campo recorre unos 6 km de media por partido.
Un portero recorre unos 3 km de media por partido.
Los desplazamientos a máxima velocidad (más de 7 m/s) suponen un 2% del total, en torno a unos 100 m.
Los desplazamientos a una velocidad submáxima (entre 5 y 7 m/s) suponen un 15% del total, en torno a unos 900 m.
El 26% de los desplazamientos tiene un ritmo de velocidad cercana a esfuerzos de potencia aeróbica o resistencia mixta (entre 3 y 5 m/s), unos 1500 m.
El resto de la distancia se recorre a un ritmo lento (entre 1 y 3 m/s).
Se realiza una media de entre 5 y 10 desplazamientos.
Los saltos en altura, para cabecear o controlar un balón, se dan entre 2 y 6 veces.
Varios contactos con el contrario.
En consecuencia, los dos componentes físicos fundamentales del acondicionamiento de un jugador de fútbol sala son la fuerza y la resistencia.
Tomando como referencia todos estos datos, debemos tender a un entrenamiento integral del jugador que considere los esfuerzos propios del fútbol sala, y así poder desarrollar tareas que hagan progresar al deportista individual y colectivamente en todos los niveles.
FIGURA 2-4 Los dos componentes físicos fundamentales del acondicionamiento de un jugador de fútbol sala son la fuerza y la resistencia.
CAPÍTULO 3
Rol del preparador físico en el fútbol sala
«El mejor preparador físico es aquel que tiene a sus pupilos en disposición de competir al máximo nivel durante el mayor tiempo posible.»
PACO SEIRUL·LO
Hoy en día, la figura del preparador físico es una parte fundamental en el cuerpo técnico de la mayoría de nuestros equipos, pero no hace mucho tiempo esto no era así. Por suerte, ahora no se entiende el buen rendimiento de un equipo sin una buena preparación física que acompañe y complemente nuestros entrenamientos de técnica, táctica o estrategia.
En consecuencia, han surgido diversas figuras a partir de la del preparador físico con el objetivo de especificar al máximo todos los factores del rendimiento. Los clubes dan más importancia al entrenamiento y surgen otro tipo de profesionales que ayudan al enriquecimiento de nuestras tareas. Los principales nuevos perfiles son: readaptador-recuperador físico, técnico de scouting, especialista en fuerza o especialista en valoraciones (test físicos, match analysis).
Como técnicos, todos deberíamos hacernos esta pregunta: ¿qué es entrenar? A continuación, comparto con todos vosotros el mapa resultado de lo que esa pregunta significó para mí en un momento determinado de mi vida (figura 3-1). Probablemente, si lo volviera a pensar hoy, el resultado sería totalmente diferente.
Desde mi punto de vista, un buen preparador físico debe ser mucho más que un ejecutor de distintas recetas o ejercicios físicos. Ha de ser un gran motivador (que haga del entrenamiento una superación permanente del jugador), un planificador (con objetivos de entrenamiento a corto, medio y largo plazo), un buen improvisador (debe saber improvisar ante las adversidades, como la meteorología, el número de jugadores disponibles, los lesionados, las decisiones del club...), un buen comunicador (capaz de informar de una forma clara y precisa), un observador (del entorno cambiante), un analista (y crítico con su trabajo), un creativo (siempre debe tener algo de artista, con variedad de sus métodos) y un investigador (ser vanguardista, conocer los últimos detalles y las nuevas tendencias en el entrenamiento, es decir, estar a la última).
FIGURA 3-1 ¿Qué es entrenar?
Actualmente, la preparación física en el fútbol sala no se entiende si no es de una manera integrada, salvo microciclos especiales, como pueden darse en una pretemporada o una fase de recuperación o reentrenamiento para adaptar el esfuerzo tras una lesión, donde lo que se pretende es ajustar o corregir aspectos muy concretos (fase de afinamiento o tapering).
Siempre deberíamos trabajar la preparación física junto a la técnica y la táctica, que se utilizan como medio para la mejora de las habilidades psicológicas, visuales y físicas, y buscar la mayor transferencia con la competición.
A través de la técnica y la táctica se pueden trabajar