Antiespecista. Ariane Nicolas. Читать онлайн. Newlib. NEWLIB.NET

Автор: Ariane Nicolas
Издательство: Bookwire
Серия:
Жанр произведения: Социология
Год издания: 0
isbn: 9788432152948
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y a las ratas, pero no a los acantilados de Étretat, bajo el pretexto de que estos últimos carecen de «interés» por existir. ¿No es esto privar a las piedras (y a todas las cosas inanimadas, inmateriales o invisibles) de un estatus que sin embargo es legítimo? Una piedra puede tener un interés directo en existir a partir del momento en que pensamos en ella en términos no instrumentales. No parece «absurdo» considerar que una isla o una montaña, independientemente del país en que se encuentren, forman parte de un ecosistema a preservar sin ambages, en nombre de un cierto equilibrio medioambiental o como forma de respeto hacia la naturaleza. Esta segunda perspectiva necesitará tal vez que modifiquemos nuestra visión de lo viviente, pero no deja de ser responsable a la vista de las distintas amenazas que se ciernen en la actualidad sobre nuestro planeta. ¿Es que no cabe defender al Kilimanjaro y al Everest en estos términos?

      EL ENGAÑOSO ESPECISMO

      Si el combate antiespecista puede ser calificado sin paños calientes de «ideológico» es porque retuerce el lenguaje con el fin de reforzar su nueva visión del mundo. La reforma de las mentes viene precedida por la de las palabras, por más que eso signifique deformar ciertas realidades. La propia palabra «especismo» es una invención fantasiosa que asimila casi la totalidad de la humanidad a una jauría sedienta de sangre. La consonancia de la palabra con «racismo» y «sexismo», y su relativa proximidad a los argumentos contra estas dos manifestaciones del odio hacia otros, hacen que cueste mucho someterla a la crítica: quien se alce contra el especismo se expondrá a ser llamado racista o sexista, ya que las tres luchas se presentan como «interconectadas», convergentes a juicio de los antiespecistas.

      Nadie ha mostrado mejor que George Orwell que las ideologías comienzan precisamente con la invención de una neolengua. Su distópica novela 1984 arrojó luz hace tiempo sobre una de las caras del siglo XX, tanto desde el prisma totalitario más sangriento como de los neologismos embrutecedores de un capitalismo que nada parece detener. Casi tres siglos antes que Orwell, el filósofo británico John Locke ya había pensado sobre la cuestión de la relación entre las palabras y el poder. En su Ensayo sobre el entendimiento humano, Locke reflexionaba sobre el nacimiento de lenguaje y sobre su «imperfección» intrínseca. No obstante, un útil de comunicación que permite conectar a los seres humanos entre sí, el lenguaje, no puede ser modificado a demanda:

      LA