Los 3 puntos de acupuntura tendinomusculares corazón de los miembros superiores
Ficha de manopresión Pyé-Ko Kan-3® en los puntos corazón
Los 6 puntos de acupuntura tendinomusculares intestino grueso de los miembros superiores
Ficha de manopresión Pyé-Ko Kan-3® en los puntos intestino grueso
Los 8 puntos de acupuntura tendinomusculares triple calentador de los miembros superiores
Ficha de manopresión Pyé-Ko Kan-3® en los puntos triple calentador
Los 5 puntos de acupuntura tendinomusculares intestino delgado de los miembros superiores
Ficha de manopresión Pyé-Ko Kan-3® en los puntos intestino delgado
Punto de acupuntura tendinomuscular vaso gobernador del cráneo
Ficha de manopresión Pyé-Ko Kan-3® en el punto vaso gobernador
Punto de acupuntura tendinomuscular vaso de la concepción del cuerpo
Ficha de manopresión Pyé-Ko Kan-3® en el punto vaso de la concepción
1.Neuroma de Morton
2.Mioaponeurosis plantar
3.Hallux valgus
4.Asma grave, acromioplastia con algodistrofia y fractura bimaleolar
5.Fibromialgia
6.Herpes zóster oftálmico
7.Trastorno de la conducta alimentaria (TCA)
8.Astenia y dolor crónico
Epílogo del doctor Marc Martin
Prefacio
Desde siempre, la mano ha supuesto un puente de unión entre los humanos: manos en alto y abiertas como signo de paz, mano tendida al adversario abatido, mano agitada para decir adiós, etc., pero también choque de manos entre condiscípulos, mano sobre el hombro de un amigo, manos agarradas entre padre e hijo en los primeros pasos y en los momentos de agonía.
Entre profesional de la salud y paciente, un apretón de manos es señal de bienvenida, vector de consuelo y empatía. En el ámbito de las medicinas tradicionales, la china en particular, el masaje manual se considera «una de las cinco perlas de tratamiento».
Para hacerlo bien, esta intervención manual sobre el recorrido del meridiano vector de Energía requiere una elección clara, concentración, visualización e intención. Los beneficios buscados son tanto físicos como psíquicos.
Colette Bacchetta ha evolucionado progresivamente su forma de ver el cuerpo que sufre: un enfoque más mecánico en kinesioterapia, un enfoque más neurológico en el ámbito de la reflexología plantar y, por último, un enfoque energético en el marco de una cooperación total con sus pacientes bautizada modestamente como «técnica». El enfoque ha sido sustituido por un «planteamiento» que tiene en cuenta tres parámetros de la medicina tradicional china: la ley del «todo está en todo»; es decir, un microcosmos es el reflejo del macrocosmos; la ley de la unidad indisociable «materia-pensamiento/Energía del cuerpo», y la ley de la expresión en la periferia de los desórdenes del interior.
Colette Bacchetta utiliza sus dedos como prolongación de ella misma para detectar las tensiones y las relajaciones en puntos específicos que pertenecen a ramas energéticas clásicas conocidas como «meridianos tendinomusculares». Trata los puntos «en vacío o en plenitud» mediante masajes que yo calificaría de «psicofísicos». Su intención es «romper» el caparazón musculotendinoso que frena o bloquea la circulación de la Energía vital; intenta redinamizar la circulación de la Energía de defensa Wei; se esfuerza por recuperar la armonía en los desórdenes psicosomáticos que se traducen tanto en algias físicas (contracturas musculares, espasmos diafragmáticos, algias profundas, etc.) como en dolores morales.
Esta perspectiva es fuente de aprendizaje para todo profesional de la salud (podólogos, kinesioterapeutas, médicos acupuntores, etc.) que, como Colette Bacchetta, quiere a sus pacientes.
Doctor Georges Willem (†)
Prólogo
La energía es la alegría eterna William Blake
El sabio sabe, el creyente cree y el sensato duda Proverbio chino
Para profundizar plenamente en la última obra de Colette Bacchetta, para la que he tenido el privilegio de hacer el prólogo, hay que decir unas cuantas palabras sobre este arte que es curar.
Colette Bacchetta realiza una triple conquista: sobre la subjetividad arcaica que a veces nos hace confundir vejigas con linternas y viceversa (imaginario, maya de los orientales), sobre la sensorialidad realista que reduce el mundo a nuestras sensaciones habituales y sobre la racionalidad científica que lo reduce con demasiada frecuencia a un abstracto mecánico, por muy cuántico o relativista que sea.
Tal como se describe en esta obra, el planteamiento curativo se desmarca de la tecnomedicina y se inscribe más bien en una corriente de pensamiento que ve la salud, la enfermedad y el tratamiento de forma diferente. Según la tradición taoísta china, el hombre es una manifestación del QI al ritmo del Yin y el Yang, un todo indisociable que une en un solo movimiento los procesos fisiológicos,